Hay preguntas para todos los gustos y situaciones. Preguntas
inteligentes o absurdas. Preguntas que buscan la verdad o la ocultan en un enunciado
repleto de mentiras. Preguntas transparentes o capciosas (con trampa). Preguntas
necesarias o retóricas. Y hay preguntas que son otra cosa. Las que estos días preocupan a los españoles
son: ¿Guerra o paz? ¿Trump o Sánchez?
Trump
y Sánchez tienen demasiadas cosas en común. La misma altura física (1,90 m). La
misma altura moral e hipocresía; la demuestran predicando los valores éticos de
los que ellos adolecen. Los dos son discípulos avanzados de Maquiavelo: “el fin
justifica los medios”. El poder es su único objetivo: llegar al poder, aunque
sea con mentiras; aumentar el poder con el premio y el castigo de la zanohoria;
eternizarse en el poder: “después de mí, el diluvio”.
Estamos
ante dos autócratas de manual. Les sobra el Congreso y los jueces, a quienes
sortean con decretos-ley e indultos políticos. Les molesta la prensa libre y
las instituciones que están por encima de los partidos. Eso sí, cientos de asesores
que sepan manipular los datos y controlar el relato. Estamos ante dos
narcisistas de pata negra que necesitan exhibirse en el escenario internacional,
pues en su propio país no se atreven a pisar calle. Nada más llamativo que una
guerra televisada. Una guerra de misiles lejos del suelo americano, o una
guerrilla cultural contra la guerra de los yankis. El colmo de los desvaríos de
un narcisista: los dos magnates se han autopropuesto para el Premio Nobel de la
Paz y preguntan cada mañana a su espejito mágico: “¿Estoy en el lado bueno o
malo de la historia? ¿Cómo me verán las generaciones futuras?”
Hay
preguntas que es mejor no contestar. “¿A quién quieres más, a papá o a mamá?”, ¡como
si el niño pudiera prescindir del amor distinto pero complementario de sus
padres! “A quién apoyas con tu voto, a Trump o a Sánchez?”, siendo que son cara
y cruz de la misma moneda y absolutamente prescindibles. Propongo que los
próximos carteles electorales pregunten: “¿Pedro Trump o Donald Sánchez?” Y que
las opciones a elegir sean: “el primero, el segundo, ninguno de los dos”.
La Tribuna de Albacete (09/03/2026)