domingo, 29 de marzo de 2026

Blanquear la muerte

 

            El 26 de marzo de 2026, Noelia Castillo murió en un hospital público acogiéndose a su derecho a la eutanasia. Tenía 25 años. Desde la Ley Orgánica 3/2021, el Registro Civil anota estos casos como “muerte por causas naturales”. La mayoría de los medios de comunicación han recibido con júbilo la noticia. ¡Por fin se ha conseguido el derecho a una muerte digna al amparo del Estado!

              Permítasenos unas reflexiones desde el Derecho natural, el que está en la base de las antiguas civilizaciones y en las declaraciones modernas de derechos fundamentales. El artículo 15 de la Constitución española considera la vida como un derecho fundamental e inviolable. ¿Y qué diremos cuando uno se quita la vida voluntariamente? Hasta hace poco, el suicidio se consideraba un pecado moral que impedía un entierro normal y un delito grave castigado hasta en su modalidad de tentativa. Hoy en día, el suicidio está despenalizado teniendo en cuenta la complejidad de las razones o enfermedades psiquiátricas que suele haber detrás. El art. 143 del Código Penal español sigue castigando, con prisión de 2 a 10 años, la inducción, cooperación y auxilio al suicidio de otra persona… excepto si se trata de la eutanasia aprobada en 2021.

              La eutanasia es, digámoslo claro, un suicidio asistido, practicado por organismos estatales siguiendo un protocolo preestablecido. El Estado ha blanqueado el suicidio llamándolo “muerte digna” y dándole la categoría de derecho fundamental, en paralelo al derecho a la vida. Consecuentemente, el suicidio ha quedado normalizado y el “Estado del bienestar en vida y muerte”, glorificado.

El Estado no puede evitar los suicidios (cada vez serán más simples y discretos), pero menos aún puede asistirlos. Lo que sí debe hacer el Estado, y no ha hecho en el caso de Noelia, es proteger a las familias-educadoras, fundamentar la tutela en centros de acogida “acogedores” y garantizar un sistema de cuidados paliativos. Me duele que estemos blanqueando la muerte estando la casa sin barrer.

La Tribuna de Albacete (30/03/2026)