domingo, 4 de octubre de 2026

Leyes políticas y leyes económicas. El caso de la vivienda.

 

                Si me pidieran escribir un libro para políticos, la primera lección llevaría por título: “De cómo es absurda la pretensión de transformar todo desde arriba, pues las leyes económicas acaban imponiéndose a las leyes políticas”.

                Casi todos los bienes necesitan ser producidos. La competencia en el mercado fuerza a que el precio se ajuste al coste de producción y que retorne a él cuando un exceso de demanda eleva el precio y la tasa de beneficio. El aumento de la producción corregiría el exceso de demanda. Esta regla general se rompe en el caso de los bienes no producidos o de difícil reproducción como son la tierra y las viviendas. En estos casos, se requieren medidas complementarias con cuidado de que no interfieran con las leyes económicas.

                Entre 1995 y 2005, la demanda de viviendas se disparó gracias a la concesión de créditos hipotecarios a un interés prácticamente nulo. El resultado ya lo conocemos. Los precios de la vivienda se multiplicaron por tres y el interés se disparó al 5% provocando una  crisis financiera que pronto degeneró en una crisis económica general. ¡Todos perdimos, y mucho!

                Pasemos al alquiler. Si una ley política obliga a mantener, de por vida, el alquiler pactado en cada contrato e impide desahuciar en caso de impago, se contraerá la oferta de pisos en alquiler con el consiguiente aumento del alquiler mensual.  Y si se otorgan condiciones todavía más ventajosas a las personas vulnerables, nadie querrá alquilarles nada. Los políticos debieran resolver estos problemas sociales con subvenciones públicas puntuales.

                Todos debemos congratularnos de que los dos decretos Maricarmen no se hayan aprobado. Y todos debemos acordar cómo asegurar las condiciones que hacen posible la estabilidad del precio de la vivienda en torno a su coste de producción. La primera condición es respetar la iniciativa y la propiedad privada. La segunda, la construcción masiva de viviendas dotadas de las infraestructuras que las hacen habitables.

La Tribuna de Albacete (05/10/2026).