domingo, 4 de enero de 2026

The "second best"

                En 1956, los economistas Lipsey y Lankaster idearon la teoría del second best. Significa que la opción menos mala puede ser la preferible cuando la solución óptima resulta impracticable dadas las imperfecciones de los mercados. Esta contraposición entre soluciones óptimas pero imposibles y soluciones subóptimas pero eficaces, esta contraposición es extensible a la vida familiar, la política nacional y la política internacional. Venezuela es un buen laboratorio de análisis.

               En la madrugada del día tres de enero, EE.UU. bombardeó Venezuela y capturó al dictador Maduro para juzgarle por haber impulsado organizaciones internacionales de narcotráfico y terrorismo, que perjudicaban a la sociedad norteamericana. Los defensores de la literalidad del Derecho Internacional denunciaron al instante que nadie está autorizado a invadir militarmente otro país sin el permiso de la Asamblea General de la ONU. El problema es que en esa Asamblea hay 5 países con derecho a veto y es casi imposible ponerles de acuerdo en la sanción de cualquier delito. Para superar este callejón sin salida, Trump aplicó una solución de second best. El ejército norteamericano descabezó el régimen chavista para que los venezolanos pudieran disfrutar de un Estado democrático de Derecho exigible a todos los miembros de la ONU. Los ocho millones de venezolanos exiliados y los que siguen dentro asfixiados por la dictadura y pasando hambre, saltaron de alegría. ¡Estos son los verdaderos beneficiados!

               Quienes se aferran a la literalidad del Derecho Internacional defienden (cuando les interesa) un orden legal que lleva a una parálisis total y pone en peligro la democracia, los derechos fundamentales de todo un pueblo y los principios fundacionales de la ONU.

El problema del second best es que puede dar lugar a una cadena de abusos si las personas responsables no se atienen a ninguna ley y/o convierten la excepción en norma. Para ser creíble, Trump debe asegurar el rápido restablecimiento del estado democrático de derecho en el país invadido. Corresponde a los venezolanos de a pie votar a sus nuevos dirigentes para que empiecen a actuar lo antes posible.  

La Tribuna de Albacete, 5/01/2026