En 1956, los economistas Lipsey y Lankaster idearon la teoría del second best. Significa que la opción menos mala puede ser la preferible cuando la solución óptima resulta impracticable dadas las imperfecciones de los mercados. Esta contraposición entre soluciones óptimas pero imposibles y soluciones subóptimas pero eficaces, esta contraposición es extensible a la vida familiar, la política nacional y la política internacional. Venezuela es un buen laboratorio de análisis.
En la
madrugada del día tres de enero, EE.UU. bombardeó Venezuela y capturó al
dictador Maduro para juzgarle por haber impulsado organizaciones
internacionales de narcotráfico y terrorismo, que perjudicaban a la sociedad
norteamericana. Los defensores de la literalidad del Derecho Internacional denunciaron
al instante que nadie está autorizado a invadir militarmente otro país sin el
permiso de la Asamblea General de la ONU. El problema es que en esa Asamblea
hay 5 países con derecho a veto y es casi imposible ponerles de acuerdo en la
sanción de cualquier delito. Para superar este callejón sin salida, Trump
aplicó una solución de second best. El ejército norteamericano descabezó
el régimen chavista para que los venezolanos pudieran disfrutar de un Estado democrático
de Derecho exigible a todos los miembros de la ONU. Los ocho millones de
venezolanos exiliados y los que siguen dentro asfixiados por la dictadura y pasando
hambre, saltaron de alegría. ¡Estos son los verdaderos beneficiados!
Quienes
se aferran a la literalidad del Derecho Internacional defienden (cuando les interesa)
un orden legal que lleva a una parálisis total y pone en peligro la democracia,
los derechos fundamentales de todo un pueblo y los principios fundacionales de la
ONU.
El problema del second best es
que puede dar lugar a una cadena de abusos si las personas responsables no se
atienen a ninguna ley y/o convierten la excepción en norma. Para ser creíble, Trump
debe asegurar el rápido restablecimiento del estado democrático de derecho en
el país invadido. Corresponde a los venezolanos de a pie votar a sus nuevos
dirigentes para que empiecen a actuar lo antes posible.
La Tribuna de Albacete, 5/01/2026