domingo, 18 de enero de 2026

Fondos de políticos soberanos

 

Hoy, lunes, el presidente del Gobierno y el ministro de Economía comparecerán ante los medios para explicar en qué consiste ese fondo soberano destinado a canalizar la inversión de los españoles hacia la modernización de su economía. Algo nos ha adelantado el Presidente. (1) El capital inicial consistirá en los 10.500 M€ no gastados del fondo europeo Next Generation. (2) Ese dinero atraerá 120.000 M. de capital privado, nacional e internacional. (3) El Instituto de crédito oficial (ICO) utilizará esos millones para estimular los créditos directos o indirectos (a través de la banca) hacia sectores elegidos como preferentes: vivienda, energías verdes, digitalización, seguridad militar …. (4) Miles de empresarios (PYMES, incluidas) podrán invertir en las nuevas tecnologías que requieren tales sectores.

                Para hacer honor al nombre de esta columna (Tocando fondo), plantearé algunas dudas. ¿Han cumplido su función los 56.800 M del Next Generation ya gastados o han sido un dinero fácil tirado en saco roto o en manos amigas? ¿Tendrá el Gobierno capacidad de atraer al capital privado? O, con otras palabras, ¿destinará alguien sus ahorros a proyectos de dudosa rentabilidad gestionados por unos políticos de escasa credibilidad? ¿Confiarán los bancos en la capacidad del ICO para seleccionar los mejores proyectos y redimir los préstamos fallidos, o más bien temerán que a cada impago seguirán nuevas regulaciones e impuestos?

                Lo que sí conseguirá este fondo soberano es alargar las alas del Gobierno (que maneja el ICO) para dirigir la economía desde arriba y con mayor discrecionalidad. Desde mediados del siglo XX la URSS trató de dirigir la economía con planes quinquenales. Los social-comunistas europeos multiplicaron las empresas públicas. Ambos experimentos fracasaron estrepitosamente. El socialismo siglo XXI parece apostar por la estatalización del nuevo motor de la economía: los fondos financieros. 

Mi última pregunta. Aunque los gestores públicos fueran impolutos y eficientes, ¿acaso no hemos aprendimos de la crisis del 2008 la futilidad y peligrosidad de las políticas que tratan de impulsar permanentemente una economía con dinero fácil?   

La Tribuna de Albacete (19/01/2026)