Hoy, lunes, el presidente del Gobierno y el ministro de
Economía comparecerán ante los medios para explicar en qué consiste ese fondo
soberano destinado a canalizar la inversión de los españoles hacia la
modernización de su economía. Algo nos ha adelantado el Presidente. (1) El
capital inicial consistirá en los 10.500 M€ no gastados del fondo europeo Next
Generation. (2) Ese dinero atraerá 120.000 M. de capital privado, nacional
e internacional. (3) El Instituto de crédito oficial (ICO) utilizará esos millones
para estimular los créditos directos o indirectos (a través de la banca) hacia sectores
elegidos como preferentes: vivienda, energías verdes, digitalización, seguridad
militar …. (4) Miles de empresarios (PYMES, incluidas) podrán invertir en
las nuevas tecnologías que requieren tales sectores.
Para
hacer honor al nombre de esta columna (Tocando fondo), plantearé algunas
dudas. ¿Han cumplido su función los 56.800 M del Next Generation ya gastados
o han sido un dinero fácil tirado en saco roto o en manos amigas? ¿Tendrá el Gobierno
capacidad de atraer al capital privado? O, con otras palabras, ¿destinará
alguien sus ahorros a proyectos de dudosa rentabilidad gestionados por unos
políticos de escasa credibilidad? ¿Confiarán los bancos en la capacidad del ICO
para seleccionar los mejores proyectos y redimir los préstamos fallidos, o más
bien temerán que a cada impago seguirán nuevas regulaciones e impuestos?
Lo
que sí conseguirá este fondo soberano es alargar las alas del Gobierno (que
maneja el ICO) para dirigir la economía desde arriba y con mayor discrecionalidad.
Desde mediados del siglo XX la URSS trató de dirigir la economía con planes
quinquenales. Los social-comunistas europeos multiplicaron las empresas públicas. Ambos
experimentos fracasaron estrepitosamente. El socialismo siglo XXI parece
apostar por la estatalización del nuevo motor de la economía: los fondos financieros.
Mi última pregunta. Aunque los gestores
públicos fueran impolutos y eficientes, ¿acaso no hemos aprendimos de la crisis
del 2008 la futilidad y peligrosidad de las políticas que tratan de impulsar permanentemente
una economía con dinero fácil?
La Tribuna de Albacete (19/01/2026)