domingo, 19 de mayo de 2024

Camino del libertario

 

Este fin de semana estuvo en Madrid Javier Milei, presidente de la República Argentina. El motivo aparente fue la presentación del libro “Camino del libertario”. En él se explica como se formó su pensamiento liberal-libertario y el “milagro” de llegar a ser Presidente de un país de "zurdos", prometiendo recortes del gasto público. El escaso eco que las primeras comparecencias de Milei han tenido en la prensa española, me han animado a reproducir algunas de las preguntas que le hicieron y sus respuestas. Las frases no son literales, me veo obligado a resumir

> ¿Sería tan amable de explicarnos el fenómeno Milei? ¿Cómo se hace un milagro?

>> El éxito de mi carrera presidencial obedece a un error. Es de sentido común que nadie puede ganar unas elecciones prometiendo austeridad. Lo que la gente ignora es que el sentido común solo se aplica en circunstancias normales. Hacía tiempo que Argentina había dejado de ser normal. Me bastó con apelar al hartazgo de la ciudadanía con los políticos peronistas-socialistas que han regentado el país durante 70 años.  

> ¿Pero alguien habrá de garantizar la justicia social?

>> He ahí uno de los mantras típicos del socialismo.  Solo la empresa crea riqueza y empleos sostenibles. Los progres son una máquina de hacer pobres. 

> El mercado también genera desigualdades, ¿no?

>> ¡Qué me importa a mí que Elon Musk se haga millonario introduciendo nuevos bienes para satisfacer necesidades latentes! La economía de mercado no es un juego de suma cero. La inversión del empresario genera beneficios para él mismo, los trabajadores, los consumidores y el propio estado. Lo que sí es un juego de suma cero es el mercadeo político. El poder que consiguen los zurdos, nos lo quitan a nosotros. ¡Y tengan cuidado! Pronto crearán las instituciones para retener indefinidamente el poder conseguido en un momento.

Estimado lector. No es mi intención justificar la ideología liberal convencerte de la ideología liberal. Solo les animo a releer mi artículo subrayando los puntos que no compartes y cotejándolos con la realidad política que de tu entorno. 

domingo, 12 de mayo de 2024

Madre Cabrini, Patrona de los emigrantes

 Quien esté interesado en ver lo que ha hecho la Iglesia Católica a lo largo de la historia debería fijarse en los santos. No han faltado católicos nominales que cometieron las atrocidades condenadas por la Iglesia. Pero son los santos, quienes encarnan los auténticos valores cristianos. Las virtudes que siembre un santo siguen dando frutos muchos años después de su muerte.

Acaba de estrenarse la película de Alejandro Monteverde “Una mujer italiana”. Allí se documenta la vida y obras de la Madre Cabrini (Lombardía, 1850; Chicago, 1917). Pío XII la canonizó a mediados del siglo pasado y la propuso como patrona de los emigrantes y ejemplo de cómo debieran ser tratados. Cabrini, oyó que las necesidades más acuciantes de la época estaban en Nueva York donde los italianos emigraban por miles y vivían en unas condiciones infrahumanas. Y allí se fue.

La situación que encontraron en “Little Italy” las misioneras del Sagrado Corazón era todavía peor de la descrita. Un caldo de cultivo de los peores vicios y delitos: robos, violencia, prostitución… Pero, ¿qué podían hacer unas sencillas monjas católicas en un país que solo aseguraba el éxito a los WASP (Whiteman, Anglo-Saxon, Protestant). Empezó por crear centros para la educación infantil y profesional. Siguieron orfanatos y hospitales. El ”imperio Cabrini”, conseguido a base de donativos, se comparó con el de Vanderbilt y Rockefeller. La diferencia es que las monjas trabajaban sin cobrar e invertían los beneficios en emigrantes.

Madre Cabrini es una precursora de la más conocida Madre Teresa de Calcuta. A ésta le dijo un periodista: “Lo que usted hace cada día yo no lo haría ni por todo el oro del mundo”. Su respuesta: “Tampoco yo. Esto solo puede hacerse por amor a Dios. Él nos ayuda a ver a los pobres como hermanos que comparten nuestra misma dignidad”.

domingo, 5 de mayo de 2024

Respuesta a la carta del Sr. Presidente

 

Estimado Presidente del Gobierno español:

Recibí su carta del 24 de abril y me reconfortó que también los presidentes sienten la necesidad de pararse a reflexionar. Escuché también su alocución del lunes 29 donde correctamente insistió en que para salvar la civilización occidental hace falta una regeneración democrática que empiece por sanear las bases morales de la sociedad y de los políticos que la dirigen. Coincido con usted en que es relativamente fácil conocer estos principios pues pertenecen a la ley natural que todos llevamos grabada en la conciencia. Cosa distinta es qué la conciencia personal esté embarrada a consecuencia de nuestro egoísmo, superficialidad y falta de coherencia.

Los principios básicos de la ética han sido proclamados de diferente manera a lo largo de la historia. La DUDH (ONU, 1948) habla de derechos y libertades. A saber: derecho a la vida, igualdad ante la ley, libertad de pensamiento y expresión, libertad de empresa... Todos ellos conviven dentro de un estado democrático de derecho donde la independencia del poder judicial es una columna fundamental.

Kant, el profeta de la modernidad, los resumió en un par de “imperativos categóricos” y los justificó con un argumento inapelable: si los individuos no los cumplen la sociedad se autodestruiría. El primer imperativo deriva en la dignidad de la persona y nos obliga a tratarla como fin en sí misma, nunca como medio al servicio de otros intereses. El segundo reza así: obra de manera que tus reglas de conducta sean susceptibles de ser generalizadas sin provocar un caos social.

Los mandamientos de la tradición judeo-cristiana respecto al prójimo se resumen en tres: No matar, no robar, no mentir. Cristo enraizó estos mandamientos en el amor e insinuó las actitudes que les confieren credibilidad. Sé honrado: no hagas a los demás lo que no quieras que hagan contigo, ni utilices dos varas de medir. Sé humilde: reconoce tus pecados y empieza por corregirlos; no te fijes en la paja que tu hermano lleva en el ojo y quita la viga que tú llevas en el tuyo.

La Tribuna de Albacete (06/05/2024)

domingo, 28 de abril de 2024

La tinta del calamar

 

Escribo este artículo 24 horas antes de que Pedro Sánchez decida entre (1) mantenerse en la presidencia del Gobierno español, (2) dimitir y seguir haciendo política desde otros puertos más tranquilos, (3) abandonar la política de una vez por todas. Me tomo la licencia de darle un par de consejos para evitar el acoso que está sufriendo en los últimos meses y la desafección del pueblo español, socialistas incluidos. Vaya por delante, que estos consejos son aplicables a cualquier otra persona que le pueda suceder en la presidencia de la nación, no importa el partido político.

Primer consejo: Sea sincero y transparente. Lo mejor para evitar los bulos sería informar a la nación el contenido de los móviles hackeados por Pegasus (el suyo y el de su esposa). Aproveche la ocasión para dar una explicación creíble de la cesión a Marruecos de las competencias que nos otorgó la ONU sobre el Sahara. Por favor, no mienta a sus votantes y al pueblo español, ni cambie de principios tantas veces. ¿Se acuerda de la fábula de Pedro y el lobo?

Segundo consejo: Respete el Estado democrático de derecho. La CE de 1978 admite a partidos republicanos y separatistas siempre que estén dispuestos a reformarla siguiendo los cauces constitucionales. Lo que usted promueve es un “golpe de estado desde el propio Estado”. Un golpe que solo se puede combatir desde la calle o la prensa desesperada.

Más de lo mismo. Respete la independencia del poder judicial. Deje que los jueces elijan a los jueces. No se engañe a usted mismo ni trate de engañarnos asumiendo que es constitucional todo lo que aprueba un Tribunal cortado a la medida de los intereses cambiantes del Gobierno.

El calamar busca confundir y encrespar a los adversarios arrojándoles tinta negra. ¡Demuéstrese a sí mismo que usted no es un calamar!

domingo, 21 de abril de 2024

De elecciones y guerras

 Me pongo a escribir este artículo sin tener claro cuál es el tema más importante de la semana, un tema sobre el que yo pueda decir algo que ayude a tocar fondo. Dos son las noticias que copan las portadas: las elecciones en el País Vasco con las que se inaugura el ciclo electoral en España y Europa, y los tambores de guerra que llegan desde Oriente Próximo. Después de dar un par de vueltas al dilema, me he percatado que las dos noticias tienen algo en común. Son dos formas de resolver los problemas de convivencia política que surgen en todo tipo de sociedades, desde la comunidad de vecinos, hasta los entes políticos del máximo nivel.

Las elecciones son el primer eslabón del estado democrático de derecho consagrado en la mayoría de las naciones. De ellas sale el parlamento y el gobierno que marcarán el rumbo político durante los próximos cuatro años. Una democracia plena admite cambios profundos siempre que todos respeten las reglas de juego marcadas por la propia Constitución y otras leyes fundamentales. ¿Pero qué pasa si los rebeldes no se someten a los preceptos constitucionales? ¿Y si los políticos utilizan su legítimo poder para enriquecerse personalmente al tiempo que aniquilan a la oposición? A nadie se le escapa que la corrupción y la injusticia son el caldo de cultivo para un enfrentamiento bélico.

El derecho internacional admite las imposiciones del ganador de un guerra como un título válido de dominio. Lamentablemente, si no surge un acuerdo justo y practicable, el segundo asalto de la contienda no tardará en llegar. El conflicto Palestino-Israelí se arrastra desde 1960. ¿Tiene solución? Los economistas sostienen que para que un acuerdo llegue a feliz término se requiere que las dos partes salgan ganando con respecto a la situación actual. Esto debiera moverlo la ONU pero por el momento no parece estar por  la labor.

La Tribuna de Albacete (22/04/2024)