domingo, 6 de noviembre de 2022

El BCE lee la cartilla

 

El Banco Central Europeo (BCE) acaba de advertir al Gobierno español de las irregularidades y consecuencias de un gravamen discrecional de 3000 millones de euros a los grandes bancos españoles. Al gobierno le faltó tiempo para condenar el documento como maniobra política del PP. La verdad es que el documento firmado por la presidenta del BCE, Sra. Legarde, se limita a leer la cartilla básica de la Unión Europea (UE) y la Unión Monetaria Europea (UME). Un documento similar le fue enviado al Gobierno de Lituania en 2019. A los avisos que siguen deben añadirse las objeciones que puedan poner los juristas españoles. ¿Autoriza la Constitución española gravámenes discrecionales a unos cuantos bancos para cuadrar las cuentas presupuestarias o redistribuir la riqueza?

 El primer artículo de esta cartilla recuerda que la UE es una economía de mercado en régimen competitivo. ¿Puede un estado miembro crear empresas públicas (o bancos)? Sí, tantas como quiera, con una sola condición: no podrán recibir de su gobierno ni subvenciones ni ventajas fiscales, para no poner en desventaja a las empresas y bancos europeos. Por la misma razón, el Gobierno español no puede imponer gravámenes discrecionales a unos cuantos bancos; quedarían en desventaja con respecto a sus competidores españoles y europeos. Si los bancos españoles no son capaces de trasladar a sus clientes estos gravámenes, es muy posible que se vean abocados a cambiar su sede geográfica o cerrar.

 El segundo artículo de la cartilla recuerda que el BCE tiene encomendado gestionar la política monetaria antiinflacionista, asegurar el flujo ininterrumpido de dinero-crédito y controlar la solvencia-liquidez de la banca privada. La propuesta española, insiste el BCE, impide el cumplimiento de estas tres funciones.

 Mi opinión: “Zapatero a tus zapatos”. Las actuaciones económicas de los gobiernos mejor que se centren en crear las condiciones que facilitan la inversión privada y la financiación de esas inversiones. Del incremento de renta resultante, saldrán los impuestos que permitirán al Gobierno cumplir sus funciones sociales.

La Tribuna de Albacete (07/11/2022)

domingo, 30 de octubre de 2022

Todas contra todes

 

El sábado proliferaron las manifestaciones frente al Ministerio de Igualdad. Protestaban contra la Ley Trans que está a punto de encarar su última etapa legislativa después de haberse saltado todas las anteriores; quiero decir, las exigidas a las leyes serias. Entre los manifestantes, dominio absoluto de mujeres; quiero decir “de mujeres aparentes”, que la ley de marras no distingue entre hombres y mujeres; cada uno es del sexo que se siente. Por las pancartas y consignas coreadas, se intuía una batalla entre PSOE y Unidas Podemos. El inicio de una guerra mundial de “todas contra todes” y “todos contra todo”.

 Para ser lo más objetivo posible, me voy a limitar a leer las pancartas de la foto panorámica que tengo delante.

·         No son trans, “es” un contagio social.

·         Contra el borrado de las mujeres.

·         Deseos no son derechos.

·         Mejor investigar antes de hormonar.

·         Montero, quita las manos de nuestros hijos.

·         Paremos la locura Trans.

·         Mi hija es lesbiana, dejadla crecer sana.

·         Ley Trans: misógina, reaccionaria, sexista.

·         Delirio queer.

·         Ser mujer no es un sentimiento.

·         Por los derechos de las mujeres, no a la ley trans.

·         No existe la “infancia trans”, la habéis inventado vosotras.

·         Mujer, hembra humana adulta.

·         El sexo no se elige.

·         Feminazis al poder.

 Yo no tengo tiempo para asistir a este tipo de manifestaciones. Si alguna vez fuera, me limitaría a plantear una pregunta. “¿Quién se responsabiliza de las consecuencias de educar a nuestros hijos en la ideología de género, de hormonarles y meterles en un quirófano? ¿Quién se atreverá a explicar la incapacitación de esos niños y jóvenes a una vida normal de estudio y trabajo, sus depresiones recurrentes y los posibles suicidios?

domingo, 23 de octubre de 2022

Votos cautivos

 

Recientemente coincidí con un viejo amigo que huía de Venezuela. La mayoría de emigrantes venezolanos huyen del hambre. Mi amigo tenía hambre de libertad. Tras su doctorado en Barcelona, consiguió un puesto tan importante como bien remunerado en el Banco Central (BC) de Venezuela. Nunca logró entender, sin embargo, que un BC debiera estar al servicio del Gobierno, es decir, crear los bolívares requeridos para pagar al creciente ejército de funcionarios y subvencionados. A los políticos, las consecuencias económicas de la multiplicación de la masa monetaria no parecían preocuparles. Bastaba con eliminar ceros de los billetes oficiales. Entre 2007 y 2021 se eliminaron 14 ceros.  

La consigna de Maduro, me dijo, era clara. “Cuando en Venezuela haya 10 millones de personas cuyo pan dependa del presupuesto estatal, entonces, y solo entonces, el PSUV podrá dormir sin miedo a las elecciones democráticas”.

De vuelta a casa me entraron prisas por hacer cálculos. Si diez millones representan el 36% de la población venezolana, cuántos votos cautivos se necesitarían en un país como España. -¡17 millones! Segunda pregunta: ¿Cuántos españoles dependen hoy de los presupuestos del Estado? En un informe reciente del Ministerio de Empleo leo que son más de 14 millones, sumando pensionistas, parados y beneficiarios de ingresos vitales. Si a eso le añadimos los 2,7 millones de funcionarios y los 608.000 interinos, llegamos a la escalofriante cifra de 17,3 millones.

El lector advertirá, con toda razón, que el cálculo anterior no es correcto. Esos 17,3 millones no han vendido su voto al gobierno español. Para conseguirlo, Chávez y Maduro necesitaron mucha ingeniería social. Debieron convencer a los dependientes que su nivel actual de ayudas, el aumento aprobado en los últimos presupuestos y el que se promete para el futuro, solo lo garantiza el partido gobernante (PSUV). ¡En ello están!

La Tribuna de Albacete (24/10/2022)

lunes, 17 de octubre de 2022

Nobel a la magia bancaria

 

El Premio Nobel de Economía ha recaído este año en Ben Bernanke, Doublas Diamond y Philip Dybrig por sus estudios sobre “el papel de los bancos en la economía, especialmente en contexto de crisis”.

 Desde sus inicios, el papel de la banca en la economía ha estado envuelto en controversia. ¿Cómo autorizar esas instituciones mágicas, llamadas  bancos, que crean dinero de la nada? El dinero bancario (que hoy día representa el 95% de los medios de pago), se crea por el mero hecho de conceder un crédito que al instante se materializa en depósitos. El problema de la banca de depósito reside en su vulnerabilidad a los “rumores”. ¿Qué pasa si los depositantes no se fían del banco A y acuden en masa a retirar sus depósitos? Pues un pánico financiero a semejanza de los que asolaron nuestras economías em los dos últimos siglos. En la década de 1980, los economistas Diamond y Dybrig propusieron obligar a la banca a pagar un seguro de depósitos. ¡Y acertaron! Los pánicos financieros desaparecieron como por ensalmo.

 Por las mismas fechas, Ben Bernanke resolvió otro problema no menos grave. ¿Cómo evitar la insolvencia de los bancos cuando el valor de sus activos financieros se hunde por la desconfianza que genera cualquier crisis?  -Utilizar el Banco Central como “salvador en última instancia”. Esto es lo que hizo Bernanke en la crisis de 2008 siendo director de la Reserva Federal de los EE.UU. Compró todos los activos tóxicos de la banca y les dio, a un interés cero el crédito que le pidieron.

 Lo único que Bernanke no consiguió fue que los nuevos créditos se dirigieran a inversiones productivas en lugar de especulativas. El economista que canalice el crédito bancario hacia la inversión productiva bien merece el próximo premio Nobel de economía. ¡Aquí no hay magia que valga!

La Tribuna de Albacete (18/10/2022)

lunes, 10 de octubre de 2022

Elecciones, presupuesto y ciclo económico

La Teoría General (1936) de Keynes fue resumida por sus seguidores en tres renglones: (1) La economía de mercado es el sistema económico más eficiente que ha conocido la humanidad; el único que ha conseguido un crecimiento acumulativo. (2) La senda de crecimiento es inestable. A periodos de auge con tensiones inflacionistas suceden periodos de recesión con desempleo involuntario, masivo y de larga duración. (3) El Estado puede y debe estabilizar la economía a través de las políticas fiscal y monetaria. Deberá gestionarlas con prudencia, sobre todo cuando conviven el desempleo con la inflación.

 En la misma década, el economista polaco M. Kalecki lanzó un mensaje similar al de Keynes, aunque menos entusiasta. A su entender, las políticas anticíclicas de los Gobiernos suelen exacerbar el ciclo. En los años electorales, los gobiernos disparan sus gastos, sí o sí. No importa la situación financiera del Estado, ni las tasas de paro e inflación. El fin (atraer votos) justifica los medios.

 ¿Y si los resultados de estos presupuestos electoralistas exacerban el ciclo? ¿Y si el aumento de gasto es comido por el servicio de una deuda pública desbocada? Tampoco esto parece preocupar a los políticos. Si ganan las elecciones gozarán de cuatro años más para contemplar la crisis desde su palacio. Si las pierden, el marrón lo tragará la actual oposición. Reinará cuatro años con una soga al cuello.

 Me temo que me he enrollado. Solo quería explicar al carácter expansivo de los últimos presupuestos españoles a pesar de la presión inflacionista y de estar muy por encima de los niveles de déficit y deuda marcados por la UE. ¿Adivinan dónde se ha destinado el grueso del nuevo gasto público? -A pensiones.  No en vano tenemos 10 millones de pensionistas, quiero decir, votantes.

La Tribuna de Albacete (10/10/2022)