domingo, 14 de noviembre de 2021

El árbol de la ciencia y la nube de internet

 

 “¿Contribuye internet a mejorar el aprendizaje de los estudiantes?” Para responder a esta pregunta fui invitado la semana pasada en un foro estudiantil. Mi presentación se resumió en un folio con dos imágenes: “Árbol de la ciencia” y “Nube de internet”. A pie del árbol se leía: “Conocimientos enraizados y estructurados”. Al pie de la nube: “Información amontonada o yuxtapuesta”. La nube venía ejemplificada por un recuadro lleno de “tags” (etiquetas) de diferente tamaño y color, donde se dejaba constancia de las palabras más repetidas en los artículos presentados a un congreso sobre “Healthy food”. Les pregunté: ¿Alguien se animaría a estudiar este o cualquier otro tema importante utilizando una nube de tags? Me respondieron: “¡NO!”, al tiempo que reconocían que se pasaban la mayor parte de sus horas de "estudio" navegando por las nubes de internet. 

Empecé con un reconocimiento sincero de las aportaciones de las TIC (“Técnicas de Información y Comunicación). Han cambiado el mundo, empezando por la enseñanza. Tenemos más información y recursos que nunca y nos comunicamos a la velocidad de la luz, literalmente. En su campo específico, las TIC resultan imbatibles. Pero la pregunta es otra: “Contribuyen a mejorar el proceso de aprendizaje?

La nube de internet es información y entretenimiento; nosotros buscamos formación y conocimiento. Navegar por esa nube ahoga más que estimula las actitudes y principios del científico y del estudiante. La inmediatez de las respuestas elimina la paciencia y disciplina que debe acompañar a un proceso serio de aprendizaje. La información que te devuelve cualquier consulta on line es tan abrumadora que resulta imposible digerirla, no digamos valorarla. Sepulta el ideal de “estudio crítico”. Para colmo, toda esa información aparece en el mismo plano. La opinión de Platón, tiene el mismo valor que la de un rapero que habla en verso sin saberlo, o de 100 internautas anónimos.

Les dejé, como despedida, dos frases que invitan a la reflexión. “La tecnología (Internet) es un buen siervo pero un mal amo”. “Lo esencial es invisible al ojo humano (y a la nube de Internet)” (El Principito).

La Tribuna de Albacete (15/11/2021)

lunes, 8 de noviembre de 2021

El salario de la discordia

 

                Robert Heilbroner, autor de uno de los libros de Economía más vendidos en el siglo XX, comentó que su primer trabajo consistió en impartir clases de Economía a un sindicato. Al parecer, los líderes sindicales se habían comprometido a no convocar más huelgas si la empresa aumentaba los salarios al ritmo de productividad laboral. Como no cumplieron su promesa, el juez les condenó a sufrir las clases de Heilbroner para que aprendieran lo que significa el “coste laboral unitario”.

                Me acordaba de la anécdota a la vista de las agrias discusiones que estamos presenciando estas semanas sobre la reforma de la negociación colectiva para la fijación anual de los salarios. Si Heilbroner tuviera la posibilidad de hablar diría, más o menos, lo siguiente.

                La fijación de los salarios a través de la negociación colectiva es un hito en la historia del capitalismo. Una institución imprescindible para la defensa de la parte más débil del contrato laboral (el trabajo). Salvaguardando, eso sí, la actividad empresarial fuente de empleos, salarios, beneficios e impuestos.

                En la negociación colectiva se fija el salario nominal (en euros corrientes), pero lo que verdaderamente importa para el trabajador es el salario real, una media del poder adquisitivo. El empresario se fija en el coste laboral unitario: salario real entre productividad. Los incrementos salariales superiores al ritmo de la productividad son rápidamente trasladados a los precios y no hay que descartar una espiral inflacionista como la que paralizó la economía española entre 1974 y 1978. Para no ser barridas por la competencia internacional, las empresas de cada industria deben alinear sus costes laborales unitarios con los vigentes en el resto del mundo.

                Las clases de Heilbroner sirvieron de poco. Yo propondría un método de aprendizaje más práctico. Cambiaría las subvenciones corrientes a los sindicatos por una transferencia de capital con la obligación de crear o comprar una empresa y pagar los gastos sindicales con los beneficios generados en su actividad empresarial. ¿Podemos confiar en sindicatos que no son capaces de sacar adelante su propia empresa?  

La Tribuna de Albacete (8/11/2021)

lunes, 1 de noviembre de 2021

Espirales inflacionistas

               Hace una semana alertábamos de la subida de la inflación em España. Tras varios años con un IPC inferior al 1%, en septiembre 2021 subió al 4%. Los últimos datos del INE lo sitúan ya en el 5,5%. ¿Seguirá subiendo? No necesariamente. La causa del actual brote inflacionista es el aumento del precio del gas, la gasolina y la electricidad. El resto de los productos que integran la cesta de la compra todavía no sobrepasa el umbral del 2% recomendado por el BCE.

     Una espiral inflacionista se desencadena cuando los salarios están indiciados a la inflación pasada. Los aumentos de precios provocan aumentos de salario que se vuelven a trasladar a los precios. Uno de los objetivos de la contrarreforma laboral propuesta por Podemos es, precisamente, la indiciación de salarios típica del tardo-franquismo.

         La política monetaria antiinflacionista también puede contribuir a la generación de espirales inflacionistas cuando la autoridad monetaria pierde el control de la cantidad de dinero. Ocurre cuando el Tesoro emite deuda pública para pagar los intereses de la deuda o los salarios los funcionarios, y al BC no le queda más remedio que emitir dinero para comprarla. En esas circunstancias es más que probable que los ciudadanos desconfíen del valor del dinero legal y traten de desprenderse del mismo. Por ahí han empezado casi todas las hiperinflaciones. 

Volvamos a la situación actual. Como el problema de la inflación afecta a todos los países europeos es de esperar que el BCE eleve el tipo de interés. Los Estados más endeudados (Italia y España a la cabeza) verán aumentar su déficit y no les quedará más remedio que endeudarse al interés que sea. Las autoridades monetarias difícilmente podrán resistir la presión para monetizar la deuda y emitirán dinero para adquirir la nueva deuda.

Una expansión monetaria irresponsable se manifiesta rápidamente en inflación de activos, léase, burbujas inmobiliarias y bursátiles. El efecto sobre los bienes que integran la cesta de la compra es más lento, pero no hay que descartarla. Algún lector objetará que esas referencias a la pérdida de confianza en el dinero legal son imposibles en economías avanzadas. Pero no, el dinero es, antes de nada, un acto de fe. Los ricos son los primeros que la pierden. 

La Tribuna de Albacete (1/11/2021)

domingo, 24 de octubre de 2021

El fantasma de la Estanflación

 

Empezaremos con unas pinceladas históricas; rejuvenecen las neuronas y nos hacen más sensatos. La crisis del petróleo de 1973 engendró un nuevo fenómeno económico: la estanflación, mezcla letal entre estancamiento e inflación. En el espacio de unos breves años, el IPC español se disparó del 7 al 27% y la tasa de paro del 4 al 24%. La conflictividad social resultante representó una seria amenaza a la incipiente democracia española. Se necesitaron los Pactos de la Moncloa para limitar los incrementos salariales a la tasa “objetivo” de inflación propuesta por el Banco de España. La política monetaria pasó a centrarse en el control de la inflación. El experimento funcionó. En 1987 la inflación en España era del 2%, tal y como se exigía a los candidatos a la Unión Monetaria Europea.

     Volvamos a la situación actual. Sin haber superado la crisis causada por el COVD-19  empiezan a sonar tambores de inflación. En septiembre 2021 el IPC español ha subido al 4%. El responsable inmediato es la factura de la electricidad, claramente ligada al precio del gas. En julio leí este titular: “El gas se dispara un 500% y la electricidad triplica su precio en Europa”. Las cifras serían todavía más alarmantes si las trasladamos aquí y ahora. 

    Las preguntas del millón: ¿Hemos abierto una nueva era inflacionista? ¿Volverá a liderar España la carrera de precios con la consiguiente pérdida de competitividad internacional y aumento de los conflictos sociales? Los profesores de economía, llevamos tiempo afirmando que el problema de la inflación es una cosa del pasado y del Tercer Mundo. Es posible que hayamos de cambiar el guion. Dos elementos me preocupan sobremanera: la indiciación de salarios y pensiones al IPC y la permanencia de la política de relajación monetaria (quantitative easing) practicada por los bancos centrales desde el 2010. Sí, los mismos ingredientes que retroalimentaron la inflación y el paro en el periodo de estanflación iniciado en 1973. ¿Mera coincidencia?

La Tribuna de Albacete (25/10/2021)

lunes, 18 de octubre de 2021

Rock-politics y partitocracia

Los fines de semana de octubre han estado amenizados por las convenciones nacionales de los tres partidos españoles con más escaños: PP, VOX, PSOE. ¿Casualidad? No. Necesidad de un lavado de cara ante el electorado que solo cuenta para votar.  ¿Les parece poco?

Tengo delante las tres fotos/vídeos de las convenciones. Mi imaginación añade el siguiente pie de página: “¿Sabría encontrar 4 parecidos?”

El primero tiene que ver con la puesta en escena. Actos multitudinarios al estilo del mejor concierto de rock. Al parecer, la mayoría de los votantes se deja influenciar por las luces y flores del escenario, amén de la euforia colectiva.

El segundo parecido lo encontramos en la imagen de unidad que tratan de dar. “Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”. En primera fila, los expresidentes y los disidentes que se han podido repescar, aunque sea por unas horas y con mordaza. Ponen de relieve que el partido está por encima de las personas y de su libertad de pensamiento y expresión. Las navajas de Albacete, mejor en el sótano.

El tercer parecido es la moderación en los discursos. Ha de quedar claro que los radicales y raros son los demás. Esta moderación es compatible con la promesa repetida de paraísos inalcanzables (cuarto parecido). ¡Ay si los políticos debieran responder con su patrimonio de las promesas incumplidas!  

No quisiera ser un aguafiestas. Un toque festivo es siempre de desear en el ambiente político, tan cargado de crispación frente a los militantes del partido rival y de envidias entre los correligionarios. Mi única pretensión era constatar que hace tiempo que la democracia ha sido desplazada por la partitocracia. En sociedades sin firmes convicciones morales, la partitocracia ha demostrado ser la forma más eficaz de llegar al poder y aprovecharse de él. La novedad es que la real-politics se ha revestido de rock-politics.

En estas circunstancias, los ciudadanos de a pie estamos obligados a exigir que se respeten los pilares mínimos de un estado democrático de derecho. A saber: elecciones libres, independencia del poder judicial y respeto a la Constitución. 

La Tribuna de Albacete (18/10/2021)