lunes, 29 de junio de 2026

Vueltas y revueltas de la economía de mercado

 

Acaba de hacerse oficial el triunfo de Abelardo de la Espriela, líder del partido más conservador de Colombia. El actual Presidente, Gustavo Petro confiaba en una victoria aplastante de su sustituto Iván Cepeda, tras cuatro años regando al electorado potencial con subvenciones y derechos sociales. El principal reto que afrontará el Sr. de la Espriela es solucionar los desequilibrios fiscales sin espantar al electorado. El déficit público respecto al PIB representa el 6,8%; la deuda pública, el 65% del PIB. No son cifras bajas, si consideramos que los países latinoamericanos no tienen algo parecido a un Banco Central Europeo que les compre la deuda pública a un interés muy bajo. Solo los narcoestados socialistas de Latinoamérica, pueden permitirse tales lujos.

En el 2027, a más tardar, el gobierno socialista español habrá de convocar elecciones generales. Uno de los puntos fuertes de la propaganda socialista es su sólida gestión económica. Han multiplicado el dinero destinado a los servicios públicos al tiempo que reducen el ratio Déficit/PIP al 2,4% y mantienen la Deuda Pública en el 100% del PIB. Con la derecha, advierten los progresistas, volveremos a la caverna del mercado que alimenta al rico a costa del pobre.

No es difícil criticar los argumentos socialistas. Basta con decir que sus promesas solo se sostienen con un BCE que compra la deuda pública española a un tipo de interés cercano a cero y con una continua elevación de impuestos a los trabajadores que cobran una nçomina. De todas maneras, es evidente que el público general se siente más atraído por la generosidad de los socialistas que por la disciplina de los mercados. Lo único que los liberales dan por seguro es que, a largo plazo, las promesas socialistas son desmentidas por la realidad.  La prosperidad económica y el bienestar social dependen de las inversiones empresariales y del trabajo productivo.

La Tribuna de Albacete (29</06/2026)