“La economía va como un cohete”. ¿Bueno o malo? Depende
para quién y en qué momento. Todos hemos oído hablar de cohetes que estallaron
en pleno vuelo o que subieron tan alto, tan alto que nunca regresaron. A eso se
le llama “morir de éxito”. Una economía muere de éxito cuando los mercados inmobiliario
y bursátil crecen muy por encima de la economía real, es decir la inversión
empresarial, la producción y el empleo. De esto hablaremos otro día. Hoy nos
fijaremos en la “explosión” del precio del oro y la plata. Dos indicadores del
éxito que suelen presagiar una recesión económica.
En
enero del 2024 el precio de una onza de oro (31 gramos) ascendía a 2000$. En el
primer trimestre del 2025 subió a 3000$. Hoy (finales de enero del 2026) ronda
los 5000$. En dos años, el precio de una onza de oro ha subido 150%. En los mismos dos años, el precio de una onza
de plata subió de 10$, a 40 y 80 . Un incremento del 700%. ¡Qué manera más rápida
y espléndida de enriquecer a un país!
Estos
acelerones meteóricos en la cotización de los metales preciosos indican una
desconfianza de los verdaderos inversores, los que amplían la capacidad productiva
del país. Aunque la economía real despunte, se teme que su crecimiento carece
de bases sólidas. Los inversores son conscientes, por ejemplo, de que el actual
crecimiento del empleo se basa en mayores impuestos destinados a contratar más funcionarios
y la multiplicación del consumo. Ahora bien, el ahorro se estaría desviando de
la inversión productiva a la inversión especulativa. El rendimiento de la
primera es bajo, ínfimo si descontamos los impuestos. La bolsa puede subir,
pero también bajar. La gente pensaba que los precios y rendimientos de tierras
y viviendas solo saben subir, pero la crisis del 2008 demostró que también podían
desplomarse. Los metales preciosos han demostrado ser el mejor refugio del
valor. Cuando la “inversión” se oriente preferentemente a las actividades
especulativas, el cohete económico quedará gripado para una larga temporada. ¡Pasajeros,
apriétense los cinturones!
La Tribuna de Albacete (26/01/2026)