domingo, 21 de diciembre de 2025

El hombre, capaz de Dios

 

En un encuentro religioso el sacerdote nos preguntó: ¿Cuál pensáis que es la potencia o capacidad mas alta y exclusiva del ser humano? La opinión dominante concluyó: la inteligencia humana, la capacidad de pensar. Los mas asiduos al Evangelio, se decantaron por la capacidad de amar al prójimo, superando así nuestros impulsos egoístas que nos invitan a recorrer la vida mirándonos al ombligo.

“Bien dicho, vais por buen camino, pero…” Cuando nuestra curiosidad estaba en su punto álgido, el sacerdote abrió el Catecismo y leyó el título de su primer capítulo: “El hombre es capaz de Dios”. Lo más importante y exclusivo que tenéis es la capacidad de comunicaros con Dios para preguntarle cuál es su voluntad para la humanidad y para mí en particular, aquí y ahora.

La Navidad que celebraremos esta semana fue una de las ocurrencias más sorprendentes de Dios. Primera sorpresa, Dios se hace hombre para que podamos hablar con el de tú a tú. Segunda sorpresa, no un hombre que deslumbrara por su poder, su inteligencia o sus riquezas. Sino un niño pobre, indefenso, necesitado como cualquier bebé. Este niño no nos desarma, antes bien despierta lo mejor de nosotros mismos: la gratitud, la humildad, la confianza, la disposición a socorrerle y ayudarle.

A medida que ese niño fue creciendo en edad, estatura, sabiduría y gracia, se convertiría en el camino, verdad y vida de todos y cada uno de los seres humanos. Para preparar el reino de Dios en esta tierra y para dar pleno sentido a nuestra existencia, no tenemos más que preguntarle qué debemos hacer aquí y ahora. El nos insinuará cómo utilizar nuestra inteligencia para mantenernos en la verdad y cómo ser instrumentos de caridad, justicia y paz.

¡Feliz Navidad!, es la mejor manera de conseguir un 2026 todavía mejor.

La Tribuna de Albacete, 24/112/2025